TRATAMIENTO PRECOZ

HERPES ZOSTER

 

 

La varicela y el herpes zoster, (enfermedad llamada en el argot popular “culebrilla” por su forma  de presentación, que sigue un trayecto nervioso), son causadas por el mismo virus Herpes Varicellae.  La varicela es la infección primaria mientras que el zoster resulta de la reactivación  de la infección residual latente, usualmente en neuronas de tipo sensitivo, que fueron infectadas en esa primera infección  sistémica.

 

Los factores que determinan el desarrollo del zoster no están totalmente esclarecidos, sin embargo se ha asociado con inmunodeficiencia causada por otras enfermedades sistémicas tales como leucemia, cáncer, enfermedad de Hodgkin, linfomas, traumas físicos o síquicos, enfermos tratados con corticosteroides,  o sometidos a radioterapia o a otras drogas inmunosupresoras.

 

La enfermedad empieza con dolor intenso tipo quemadura o ardor  sin motivo aparente, durante los dos o tres primeros días puede no verse ninguna manifestación en  el sitio del dolor, luego aparece piel eritematosa o roja y posteriormente aparecen las lesiones vesiculares idénticas a las de la varicela, como vesículas producidas por la quemadura de un cigarrillo.

 

El tratamiento habitual incluye drogas antivirales  tales como el aciclovir  (aciclo-guanosina (9-(2  hidroxietoximeti) guanosina) guanina)  en ungüento, cápsulas, y ampollas.  Éste es bastante efectivo pero tiene el inconveniente de no suprimir las secuelas como el dolor tipo neuralgia, el prurito, y la sensación de ardor o quemadura que queda después de desaparecer las lesiones. Además su costo es muy alto.

 

Después de 10 años de investigación  hemos encontrado que existe un tratamiento sencillo y económico, altamente efectivo si se aplica durante los 20 primeros días del comienzo de la enfermedad con resultados extraordinarios pues no solo seca las vesículas sino que quita el dolor y evita las secuelas. Se trata de la TERAPIA NEURAL  la cual usa el medicamento llamado PROCAÍNA®  (clorhidrato de procaína). Su aplicación se hace por medio de jeringa con aguja # 27  en el sitio de la lesión,  toda la zona que el paciente señala como dolorosa, se aplican  2 cc. por área,  máximo hasta 20 cc  de acuerdo a la tolerancia del individuo. Es posible aplicar  unos  15  o 20 cc., esperar media hora la asimilación del medicamento y aplicar otros 10 o 15 cc. más.  La aplicación se debe repetir a los dos días y a los  cinco días.  Es posible  que sea necesario aplicar la procaína  una o dos veces más, pero la mayoría de las veces con tres aplicaciones es suficiente.